
Por qué un Laboratorio de Aguas
En 1970, Guillermo Jorge Cano, abogado mendocino experto en aguas con amplia proyección internacional, destacó la riqueza de la región de Cuyo, integrada por las provincias de Mendoza, San Juan y San Luis, como un «laboratorio vivo» para la experimentación y el estudio de diversas técnicas hídricas. El Laboratorio de Aguas Cuyanas, retoma, desde las humanidades digitales ambientales, el desafío de comprender y crear narrativas acerca de las prácticas de manejo del agua que moldean estos territorios y sociedades.
El Laboratorio es un espacio de creación, experimentación y colaboración entre investigación, archivos y tecnologías. Buscamos generar conocimiento científico e información relevante para las comunidades. Por eso, no es tanto ni sólo un ensamble material (de escáneres, mesas, luces, computadoras y «nubes») sino más bien una red humana/digital con trayectorias y pertenencias diversas que confluimos para expandir narrativas renovadas sobre el pasado y el presente de las aguas cuyanas.
AguaS en plural
Si el agua moderna (H₂O) fue aislada, purificada y matematizada (Linton, 2010) en el Laboratorio buscamos reensamblarla en un cuadro histórico, social y ambiental de manera tal que afloren múltiples aguas. Las aguas no son solo un «elemento natural» que puede ser manipulado y monetizado. Antes bien encarnan relaciones múltiples y vehiculizan historias que buscamos desentrañar.
Lo regional/hídrico
Con el gentilicio ‘cuyanas’ queremos enfocar la atención en las historias ambientales/hídricas de la región centro-oeste de Argentina. Este territorio comprende convencionalmente las provincias argentinas de Mendoza, San Juan y -en menor medida- San Luis. El recorte persigue además pistas de relectura histórica: matizar las historias nacionales/provinciales y visibilizar procesos territoriales a escalas no estatales y/o definidos por el fluir o la desviación de las aguas (cuencas, desiertos, oasis, etc.).
Lo transnacional/relacional/bilingüe
Más allá del foco en la región cuyana, el Laboratorio busca desafiar los límites geográficos y nacionales, considerando nuestra condición multilingüe y transnacional. Este enfoque nos permite reflexionar sobre los desafíos globales del agua desde una perspectiva regional abierta al diálogo internacional.
Breve historia del LAC
Los primeros indicios de la red se remontan a 2013. La apertura por entonces archivo pasivo -ahora Archivo Histórico del Agua- del Departamento General de Irrigación de Mendoza. Esto inspiró a Mark Healey y Facundo Martín a desarrollar un proyecto de investigar y hacer visible esta documentación. A partir del esfuerzo por catalogar y digitalizar el archivo, se fue formando una red de investigadores y desarrolladores interesados en la puesta en valor de estos materiales.





